Sí, soy impertinente.
Sí, soy agresiva a veces.
Sí, soy inmadura.
Sí, soy desordenada.
Vale, ¿y qué? Esos son algunos de mis defectos, dejad de preocuparos por ellos y pensar en los vuestros, o como mínimo aceptar algunas de mis virtudes.
Quien realmente me quiere me acepta con mis pros y con mis contras, PUNTO.
No hay nada más que discutir, no puedes pretender que una persona cambie su carácter y su forma de ser así; de buenas a primeras. Porque el primero que debería pararse a pensar en sus defectos eres tú. No juzgues a nadie si no quieres ser juzgado, nadie es perfecto y por supuesto tu menos aún.
-S
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