Visitante número:

domingo, 9 de enero de 2011

Decepción.

Sí, la decepción.
Me veo obligada a escribir sobre esto porque hoy me siento muy decepcionada por una persona.
La decepción es un sentimiento muy raro, se queda a medio camino entre la rabia y el dolor...
No se, supongo que todo el mundo termina decepcionandonos en algún momento, yo tambien lo he hecho, aunque no me sienta orgullosa de ello, no puedo volver atrás y corregir los errores que cometí en el pasado.
Se que en su caso es lo mismo, pero eso no impide que me sienta así...
Hay mucha gente que parece que nunca va a hacerte daño, que son buenas personas, pero siempre pasa algo, siempre hay algo.
En fin, todos cometemos errores... ¿No?
Venga, todos hemos metido la pata alguna vez, e incluso varias veces, con la gente a la que queremos.
Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y desde mi punto de vista no podria ser más acertado.
Yo misma he metido la pata repetidas veces con amigos míos... intento cambiar, es difícil pero lo intento. Pero debo decir que ninguno de esos errores que he cometido, ninguna de esas veces que he hecho daño a la gente que quería no me he arrepentido ni me he torturado psicológicamente por ello.
Supongo que los errores, esos que no se pueden corregir, tienen algo bueno... porque de los errores se aprende, o eso he creído toda mi vida. Espero que sea cierto.
Pero hay gente que, en cambio, no dejan de hacer daño a otras personas, es gente que no tiene buen fondo, que no terminan de ser buenas personas, que son egoístas, que hacen daño a las personas intencionadamente.
Esas personas no se merecen ningún tipo de compasión, porque ellos mismos no la tienen.

-S.

No hay comentarios:

Publicar un comentario